top of page

Vida en mi jardín

El jardín, espacio que habitamos donde aprendemos a conocer, valorar,  cuidar nuestro trozo de naturaleza; podemos percibir de cerca el cambio, la renovación  de los seres vivos y  contagiarnos de la energía de ese cambio. Nos ofrece el encuentro diario con la vida, con la  diversidad biológica.

 

Cada  día es una sorpresa…descubrir quienes serán  los protagonistas.

La vida en el jardín la podemos aprender a apreciar en los procesos, observando las etapas de desarrollo de las plantas y de sus cambios estacionales; esos cambios nos van anunciando que una estación se aleja o que otra esta pronta a llegar. Mencionar la alegría de anuncio de primavera cuando emerge la primera rosa y la sorpresa en sus posteriores etapas de floración, o la pronta llegada del verano con las primeras  espigas azules de las lavandas. El crespón con sus marcados atributos nos mantiene atentos al paso de todas las estaciones; en verano otorga alegría a los ambientes siendo protagonista por su  intensa floración fucsia, rosada, lila, o blanca; en otoño sus hojas pueden llegar a tonalidades verde, café, naranja, amarillo,  hasta un intenso rojo;  éstas  luego dejarán el árbol desnudo  mostrando solo su escultural tronco y su ramas que permitirán pasar los cálidos rayos de sol de otoño, para pronto volver a estar cubiertas de un follaje verde intenso en la primavera que nuevamente nos protegerá del sol en verano.  

 

Nuestro jardín puede convertirse en un lugar de aprendizaje sobre la  fauna, insectos y aves que podrán acudir a él si es que les proveemos un ambiente atractivo donde ir a alimentarse, a beber agua, a bañarse, a hacer sus nidos. Como ejemplo podrías ver el hiperactivo zorzal pasearse como los grandes señores del jardín,  beber agua de una fuente o sumergirse y sacudirse muchas veces en tu piscina,  alimentarse de las lombrices que extrae hábilmente de la tierra, de las semillas del cotoneaster o de los frutos del madroño; el rara con su característico canto y  color rufo en su pecho lo podrás ver cercanamente jugando en la vidrieras o descansando en tus asientos de terraza, acompañarte desde la primavera al verano y alimentarse de hojas nuevas del pasto; la tórtola se paseará señorona buscando semillas; el pequeño chincol se interesa por las miguitas por lo cual también lo podrás ver muy cerca, casi compartiendo con tus invitados. El  pequeño jilguero buscará el sol de la mañana para entibiar su pecho o elevarse en la rama de un crespón buscando su semilla. Para acoger a mariposas, moscardones, abejas,  pensaremos en plantas de atractivas floraciones como lavandas, bignonias, pitósporos,  y tantas otras. 

 

bottom of page